La textil Will Der ha cerrado sus puertas, dejando a 120 empleados sin trabajo, una situación que ha generado conmoción entre los trabajadores y la comunidad. El anuncio del cierre de sus dos plantas, ubicadas en General Pacheco y Las Flores, se realizó durante una emotiva reunión el pasado 7 de agosto.
En medio de llantos y desasosiego, Santiago Phelan, exjugador de Los Pumas y socio de la empresa, junto a Armando Anasal, otro de los empresarios, comunicaron la difícil decisión. Anasal, quien tiene casi 50 años de experiencia en el sector, sorprendió a todos al vincular la crisis de la empresa con la política. Durante su discurso, expresó: “Piensen ustedes, los que pudieron votar a este gobierno, piensen a dónde los llevó”, un mensaje que rápidamente se volvió viral.
El empresario, visiblemente afectado, admitió que había evitado involucrarse en política durante décadas, pero que la situación actual de la empresa lo había llevado a reconsiderar su postura. “La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros. Son 50 años tirados a la basura”, afirmó con lágrimas en los ojos.
La reunión también sirvió para que los empresarios explicaran las razones detrás del cierre. Atribuyeron la decisión a la caída de los pedidos, la debilidad del consumo y la competencia de productos importados. Phelan indicó que habían estado intentando mantener la actividad durante un año y medio, buscando nuevos clientes incluso fuera de su mercado tradicional.
“Mucho de lo importado que está reemplazando a lo nacional y mucho de lo que no consumen las marcas y no hay reposición, todo eso nos mata”, declaró Phelan. Además, destacó que aunque comenzaban a recibir pedidos para el próximo año, la compañía no contaba con suficiente trabajo para los meses venideros, subrayando que “estamos en agosto y ahora no hay laburo”.
Una fuente cercana a la empresa, que pidió mantener su anonimato, confirmó el deterioro de la actividad, indicando que “el trabajo estaba muy escaso, no nos entraban pedidos y los pocos que entraban no llegaban a abastecer semejante estructura”. La situación es crítica, ya que las marcas que producían para Will Der acumulaban mercancía sin vender y habían reducido sus órdenes a la fábrica.
Fuente: La Nación



