Una mujer de 57 años fue detenida en el barrio de Versalles, acusada de realizar amenazas de bomba contra el Hospital Garrahan, así como diversas salas de cine y teatro en el país.
La captura fue llevada a cabo por agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA), en el marco de una investigación iniciada a mediados de agosto tras la recepción de correos electrónicos enviados a la Cámara Criminal de Sorteos del Poder Judicial de la Nación.
Los mensajes, firmados como «CATYCEM» (Contra Abusos, Torturas y Corporaciones del Espectáculo y Medios), advertían sobre la supuesta colocación de explosivos en la Sociedad Argentina de Actores, el Hospital Garrahan, y locales donde se proyectaba la película «Yo, Narciso» y se representaba la obra «Secreto en la Montaña».
Los correos estipulaban que las bombas detonarían el sábado a las 8:00 si las producciones no eran retiradas de cartelera el viernes. Ante estas intimidaciones, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 3, bajo la dirección del juez Marcos Fernández y con la intervención de la Fiscalía Nacional, solicitó la asistencia de la División Delitos Tecnológicos de la PFA para identificar a la responsable.
En respuesta a las amenazas, se activó el protocolo antibombas en todas las instituciones mencionadas. Dada la ubicación de los objetivos, las delegaciones de la PFA unieron esfuerzos con los cuerpos de bomberos de las respectivas regiones para realizar inspecciones.
En total, se revisaron 30 locales en todo el país, y en los operativos en la Capital Federal también participó el Departamento Brigadas de Explosivos de la PFA, sin que se encontraran artefactos explosivos ni elementos de interés relacionados a un posible atentado.
El análisis técnico de la información permitió a los investigadores geolocalizar un teléfono celular vinculado a siete cuentas de correo electrónico empleadas para realizar las amenazas. Se determinó que una de estas cuentas era administrada por una mujer que residía en Versalles.
Con esta información, el juzgado ordenó un allanamiento en un inmueble de la calle Irigoyen, donde se detuvo a la sospechosa y se confiscó un teléfono celular que se cree fue utilizado para las comunicaciones amenazantes.
La mujer fue puesta a disposición del magistrado, acusada del delito de «Intimidación pública», y ahora espera las actuaciones procesales correspondientes.
Fuente: NA



