
Un ciudadano chileno de 23 años que era buscado por la Justicia de su país por un homicidio agravado fue detenido durante un operativo realizado en el barrio de Constitución. Sobre el sospechoso pesaba una Alerta Roja de Interpol, equivalente a una orden de captura internacional, por un crimen cometido en el país trasandino.
La detención se produjo el pasado jueves, cerca de la medianoche, cuando efectivos de Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) de la Policía de la Ciudad realizaban tareas de prevención en el marco del operativo Saturación Barrio de Constitución.
Mientras patrullaban por la esquina de la avenida Juan de Garay y San José, los policías observaron un Volkswagen Gol Trend blanco cuyos ocupantes adoptaron una actitud evasiva al advertir la presencia de los uniformados.
Ante esa situación, los efectivos decidieron identificar a los ocupantes del vehículo. Sin embargo, el conductor intentó continuar la marcha y, una vez interceptado, cuatro de los pasajeros descendieron rápidamente e intentaron escapar corriendo.
Según informaron fuentes policiales, durante la fuga los sospechosos arrojaron distintos teléfonos celulares al suelo con la aparente intención de descartarlos. Sin embargo, fueron alcanzados y reducidos por los agentes a pocos metros del lugar.
En total fueron detenidas cinco personas: cuatro ciudadanos chilenos de 23, 26, 19 y 28 años y un ciudadano peruano de 25 años que conducía el automóvil.
Durante la requisa del vehículo, los efectivos hallaron nueve teléfonos celulares de alta gama guardados en el baúl, además de dinero en efectivo y otros elementos de interés para la investigación.
Todos los objetos fueron secuestrados junto con el automóvil mientras se realizaban las actuaciones correspondientes.
La sorpresa para los investigadores llegó horas después, cuando comenzaron las tareas de identificación de los detenidos.
De acuerdo con las fuentes policiales, el ciudadano chileno de 23 años proporcionó inicialmente una identidad falsa para intentar evitar ser reconocido. Sin embargo, las verificaciones posteriores permitieron establecer sus verdaderos datos personales.
Una vez confirmada su identidad, se dio intervención a la División Interpol, que informó que el sospechoso registraba una Alerta Roja vigente emitida por las autoridades chilenas.
El requerimiento internacional está vinculado a una causa por “homicidio calificado por premeditación y alevosía”, uno de los delitos más graves contemplados por la legislación del país trasandino.
Además, los investigadores determinaron que el detenido había ingresado al territorio argentino en al menos cuatro oportunidades. El último registro migratorio data del 12 de julio de 2025, cuando cruzó al país por el paso internacional Cristo Redentor.
La causa por el robo de los celulares quedó en manos del Juzgado Federal N° 3. La Justicia dispuso la detención de los cinco involucrados, el secuestro de los nueve teléfonos celulares, el dinero hallado durante el procedimiento y el Volkswagen Gol Trend utilizado por el grupo.
El caso “Nemo”
Hace unas semanas se había dado un hecho similar cuando la Policía de la Ciudad detuvo a Demis Isac Martínez Palma, alias “Nemo”, de 19 años, acusado de haber asesinado a balazos a un adolescente de 17 años tras un robo ocurrido en diciembre pasado en la comuna de Cerro Navia, en Santiago de Chile.
Durante semanas estuvo detenido en una alcaidía porteña bajo una identidad falsa. Para la Justicia argentina era un joven trasandino llamado Lisandro Keneth Sagredo Tauler. Pero detrás de ese nombre se escondía uno de los prófugos más buscados por la Policía de Investigaciones de Chile.
Su verdadera identidad fue descubierta días después gracias a un trabajo conjunto entre las autoridades chilenas y distintas áreas de la Policía de la Ciudad.
Según el expediente al que tuvo acceso LA NACION, el 21 de mayo pasado, poco después de las 22.15, en la intersección de la avenida Coronel Roca y la avenida General Paz, el personal de la División Anillo Digital de la Policía de la Ciudad observó un Peugeot 208 blanco que realizaba maniobras imprudentes.
Los agentes detuvieron el auto y pidieron la documentación correspondiente. Al volante se encontraba un joven que se identificó como Lisandro Keneth Sagredo Tauler, de nacionalidad chilena. Sin embargo, se trataba del asesino.
Fuente: La Nación



