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6 octubre 2026, 3:37 am

El Imperio de Pastas Familiar que Conquista la Zona Norte

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En Argentina, las pastas son un pilar fundamental en las reuniones familiares, especialmente los domingos. La familia Gelay ha llevado esta tradición a otro nivel con un negocio que no deja de crecer en la zona norte de Buenos Aires, donde operan nueve sucursales.

El fundador de este emprendimiento es Carlos Gelay, quien en 1968, a los 16 años, decidió viajar a Nueva York para formarse en el ámbito gastronómico. Su trayectoria comenzó como lavacopas y culminó como gerente de un restaurante italiano en Nueva Jersey. A su regreso, con un capital de 20.000 dólares que había ahorrado, Carlos abrió su primera fábrica de pastas en 1972, denominada ¡Qué Ravioles!, en Acassuso.

Junto a su esposa, Graciela, y sus hijos, Federico y Lourdes, se estableció la base de lo que hoy es Gelay Pastas. Mientras Lourdes optó por la psicología, Federico se unió al negocio familiar en 1995, convenciendo a su padre de continuar con el proyecto. Con el apoyo de su único empleado, Federico comenzó a aprender el oficio, lo que lo llevó a innovar en el negocio.

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En 1997, la familia decidió ofrecer pastas listas para consumir, lo que resultó en un éxito rotundo. En 1999, con la apertura de su primera sucursal en Las Lomas de San Isidro, el negocio comenzó a expandirse, cambiando su nombre a Gelay Pastas.

Desde entonces, la cadena ha crecido constantemente, incorporando sucursales en diferentes localidades como Tigre y Nordelta. La llegada de la tercera generación, representada por Sol e Irina, ha sido clave para el impulso de la marca. Sol, quien comenzó a trabajar en el negocio a los 25 años, ha liderado la apertura de nuevas sucursales y la remodelación de locales, mientras que Irina ha aportado una nueva perspectiva en comunicación y marketing.

A pesar de ofrecer más de treinta variedades de pastas, entre las que se encuentran opciones gourmet, como los ravioles de salmón y los tallarines nero di seppia, los clásicos como los ravioles de pollo y verdura siguen siendo los más solicitados. También cuentan con una línea sin TACC y una variedad de productos complementarios.

La familia Gelay mantiene viva la tradición de reunirse los domingos por la noche para disfrutar de pastas, añadiendo una nueva generación al legado familiar. Con Joaquín, el hijo de Sol, recién nacido, la pregunta de si continuará la tradición familiar permanece en el aire.

Fuente: La Nación

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