El neurólogo Conrado Estol ha señalado que cerca del 40% de la población no duerme lo suficiente, lo que podría tener serias repercusiones en la salud. Durante una reciente charla, Estol destacó la importancia de un descanso reparador y presentó tres claves fundamentales para mejorar la calidad del sueño.
A medida que las personas envejecen, la dificultad para dormir aumenta. Estol mencionó que, después de los 65 años, aproximadamente 15% de las personas tienen problemas para conciliar el sueño, 20% para mantenerse dormidos y 35% se despiertan demasiado temprano. Para ilustrar este fenómeno, el neurólogo sugirió una prueba sencilla: «Si una persona se duerme en menos de cinco minutos, esto no es una habilidad admirable, sino un indicativo de un déficit crónico de sueño«.
En cuanto a las claves para lograr un sueño reparador, Estol enfatizó que la regularidad es crucial. Mencionó que aquellos que mantienen horarios de sueño consistentes, incluso durante los fines de semana, pueden reducir el riesgo de muerte por diversas causas, incluidas enfermedades graves como el cáncer y problemas cardiovasculares.
Asimismo, el especialista advirtió que el cambio de horario de sueño entre los días de semana y el fin de semana puede incrementar el riesgo de depresión. Estol citó un estudio que mostró que jóvenes que durmieron poco presentaron un aumento significativo en los marcadores de inflamación y lesión celular.
Por último, el neurólogo subrayó la importancia de la calidad del sueño, que debe ser evaluada en función del tiempo efectivamente dormido en la cama, idealmente un 85% o más. Estol concluyó advirtiendo que quienes no logran alcanzar el número adecuado de horas de sueño pueden ver duplicado su riesgo de demencia.
Fuente: La Nación



