Las banderas blancas y amarillas ondean con fervor en el centro de la ciudad, marcando la llegada del Papa León XIV. El pontífice aterrizó recientemente en el aeroparque metropolitano, provocando una oleada de entusiasmo entre los presentes en la Avenida 9 de Julio, donde multitud de personas esperan ansiosas su paso.
Una niña de siete años, emocionada, corre por el metrobus de la avenida Alem con una bandera atada en el cuello y grita: «¡El Papa va a pasar por acá!». La escena es un claro reflejo de la historicidad del día, con calles cortadas y un tráfico notablemente reducido, mientras que granaderos se alinean en la zona esperando la llegada de Su Santidad.
Los teléfonos celulares están listos para capturar el momento. Una mujer de aproximadamente 40 años comparte su expectativa: «A mí me dijeron que pasa por acá. Yo creo que al menos una foto le vamos a poder sacar». Su amiga, también entusiasmada, responde que un guardia les confirmó la misma información, alimentando así la esperanza de los presentes.
En el Bajo, decenas de personas aguardan con ansias el paso del Papa, que tras un homenaje en la Plaza San Martín, se dirigirá al Palacio Libertad. Miriam Rivarola, que llegó desde Caballito, expresa su emoción: «Ya el solo hecho de que esté acá es emocionante». Ella partió hacia el centro poco después de que se anunció el despegue del avión papal a las 15:53. «Mi hija me está mandando todo. Con solo verlo aquí, ya me siento bien», añade, anticipando su asistencia a la misa programada para mañana.
La agenda oficial del Papa indica que recorrerá este sector de la ciudad después del homenaje al Padre de la Patria y antes de reunirse con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. La afluencia de personas es notable, con multitudes de diversas edades, algunos llegan caminando y otros en bicicleta, mientras que las banderas con la imagen del Papa se venden a un precio de $1000. La ciudad se encuentra en un estado de euforia, esperando la llegada del líder religioso.
Fuente: La Nación



