La tendencia global de limitar el uso de celulares en las aulas se está consolidando en Argentina, impulsada por preocupaciones sobre la distracción que estos dispositivos generan entre los estudiantes. Un estudio realizado por el Ministerio de Educación de la Nación y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires sobre más de 3200 alumnos secundarios reveló que los jóvenes pasan un promedio de 6 horas y 10 minutos al día frente a sus celulares, lo que se traduce en 92 días al año dedicados a esta actividad.
Además, los resultados de los estudios PISA de la OCDE de 2022 indicaron que Argentina tiene uno de los niveles más altos de distracción por el uso de celulares en el aula, con un 54% de los estudiantes declarando que pierden atención durante las clases, en comparación con un promedio del 30%% en otros países.
Restricciones en Buenos Aires
Desde agosto de 2024, la Ciudad de Buenos Aires ha implementado una restricción al uso de celulares en escuelas públicas y privadas de nivel inicial y primario, y desde marzo de este año, la medida se ha extendido a los establecimientos secundarios. Las primeras evaluaciones han mostrado mejoras significativas en la atención de los estudiantes, con un 34%% menos de interrupciones y un 28%% de mejora en los aprendizajes reportados por los docentes.
Nueva normativa en el Colegio Nacional de Buenos Aires
Recientemente, el tradicional Colegio Nacional de Buenos Aires ha adoptado una resolución que prohíbe el uso de celulares, tablets y otros dispositivos electrónicos durante las horas de clase. Los estudiantes deberán guardar estos dispositivos en sus mochilas y mantenerlos silenciados, salvo por razones de salud o pedagógicas. Esta institución, que depende de la Universidad de Buenos Aires, ha decidido implementar esta normativa a pesar de haber estado inicialmente exceptuada de la regulación porteña.
Propuestas de regulación y su impacto
A nivel provincial, el Senado de Buenos Aires ha avanzado con un proyecto de ley que busca establecer normativas similares en las escuelas secundarias, aunque aún no se ha definido una fecha de implementación. La Asociación de Instituciones Educativas Privadas de Argentina ha solicitado que cada escuela conserve la autonomía para decidir sobre el uso de tecnología, considerando su proyecto pedagógico y el bienestar tanto de estudiantes como de docentes.
El debate sobre el impacto del uso de la tecnología en el ámbito escolar y familiar se intensifica, resaltando la necesidad de establecer reglas que no solo se adapten a las nuevas realidades, sino que también promuevan hábitos digitales saludables entre los jóvenes. A medida que las normas se perfeccionan, el desafío radica en transformar el concepto de escolaridad para que responda a las necesidades del presente y del futuro, dejando atrás concepciones educativas obsoletas.
Fuente: La Nación
