En el último episodio de MasterChef Celebrity, los participantes se enfrentaron a un nuevo desafío que pondría a prueba su creatividad y habilidades en la cocina. Al ingresar al estudio, cada concursante encontró una caja sorpresa que contenía un lenguado y diversas verduras, además de una tablet con un contador de 25 minutos.
Damián Betular, uno de los jurados, advirtió a los concursantes sobre la importancia de gestionar la energía eléctrica y de gas, ya que solo contarían con 25 minutos para utilizarlos. La presión aumentó con la revelación de que el horno no estaría disponible, lo que obligó a los concursantes a ser ingeniosos en sus preparaciones.
Elizabeth Vernaci demostró ser hábil en la administración de su tiempo, logrando terminar su plato antes que sus compañeros. En un intercambio con la conductora Wanda Nara, Vernaci expresó su descontento con las devoluciones del jurado, lo que provocó un comentario punzante de Nara: “Siento que te tenemos que tener acá, porque cuando te vayas nos vas a destruir”.
La tensión aumentó cuando Rocío Robles, en medio de la preparación, derramó un puré y, afectada por el estrés, no pudo evitar llorar. A medida que los concursantes presentaron sus platos, las críticas del jurado fueron contundentes. Sebastián Presta y Luck Ra enfrentaron severas observaciones sobre la presentación y los sabores de sus creaciones.
Los siguientes en pasar fueron Diego Ramos y Rocío Robles, quienes también recibieron una mezcla de elogios y críticas por la calidad de sus platos. En especial, Robles logró una buena recepción por su lenguado a la romana, aunque algunos detalles necesitaron ajuste.
La competencia se intensificó a medida que cada concursante presentaba sus propuestas. Karina Mazzocco y Luciana Geuna también recibieron críticas mixtas, mientras que Edith Hermida se destacó con un plato bien logrado que le valió el reconocimiento del jurado.
Finalmente, después de una intensa deliberación, Robles se llevó la medalla dorada, mientras que Hermida obtuvo la plateada. En cuanto al plato menos apreciado, el humorista Sebastián Presta se ganó el delantal negro y un lugar en la gala de eliminación, dejando la tensión y expectativa para el próximo episodio.
Fuente: La Nación



