El fútbol puede ofrecer sorpresas que van más allá de la cancha, como lo demuestra la historia de José Antonio Suárez, un hotelero español que descubrió un tumor maligno en su cuerda vocal gracias a un grito de gol durante la final del Mundial de fútbol.
Durante el partido que enfrentó a España y Argentina, el momento culminante llegó con el gol de Ferran Torres. Suárez, con la intención de molestar a unos vecinos que veían el partido con retraso, forzó su voz para anticiparles el tanto, lo que resultó en una afonía persistente.
Tras el encuentro, y preocupado por la falta de recuperación de su voz, su familia insistió en que se realizara un chequeo médico. Esta decisión fue crucial, ya que los especialistas diagnosticaron un tumor en una fase tratable. “Me descubrieron un tumor maligno en la cuerda vocal izquierda”, declaró Suárez.
La operación fue realizada por el doctor Juan Carlos Vázquez Barro en el Hospital Materno Infantil de A Coruña, y Suárez calificó la atención recibida como excelente. Actualmente, su recuperación avanza de manera favorable, y el hotelero reconoce: “Gracias al gol de Ferran Torres me descubrieron un cáncer”.
Con 45 años de trayectoria al frente del hotel Nogallás, Suárez se retiró recientemente, pero su legado sigue vivo en la comunidad. Destaca la cercanía con figuras del deporte como Miroslav Djukic y Juan Carlos Valerón, quienes fueron frecuentes visitantes del hotel. Valerón, en particular, es recordado por su labor altruista al ayudar a personas en situación de calle.
La vida de Suárez ha estado marcada por un fuerte vínculo con su comunidad y el Deportivo de A Coruña. Su hijo, Pablo, se hizo conocido en 1991 al recitar la alineación del club en un programa de radio tras un ascenso a Primera División. Ahora, en esta nueva etapa de su vida, Suárez se enfoca en el bienestar físico a través de la natación, el gimnasio y caminatas junto a su esposa, Inés Gómez, y sus nietas.
Reflexionando sobre su experiencia en el sector hotelero, Suárez resume su carrera como satisfactoria, resaltando la cortesía y la mejora constante como sus pilares. Hoy, tras enfrentar un susto médico, valora la salud como el mayor triunfo de su vida.
Fuente: La Nación



